BOSTON -- La próxima vez que un boxeador profesional sin experiencia en las artes marciales mixtas considere entrar en el octagon, debería echar un vistazo a lo que le ocurrió el sábado a James Toney en UFC 118.
Toney tuvo una dura bienvenida al mundo de las MMA en el TD Garden por cortesía del ex campeón del peso pesado/semipesado de UFC, Randy Couture.
Menos de un minuto había pasado de la pelea, cuando Couture (19-10-0) fácilmente tiró a Toney al suelo y no permitió que el campeón de boxeo pudiera volver a ponerse de pie.
Una vez que Toney quedó en el piso, su inexperiencia se hizo evidente. Fue incapaz de prevenir que Couture quedara arriba y le aterrizara golpe tras golpe.
La imagen de Toney (72-6-3, dos combates sin decisión) terminando 0-1 en MMA y mutilado por una leyenda de la jaula fue tal que los 15,575 fanáticos presentes quedaron de pie, gritando con entusiasmo.
Las cosas iban a ponerse mucho peor para Toney. Cuanto más trataba de retorcerse de debajo de Couture, más fácil se hacía para el miembro del Salón de la Fama de UFC aplicar un triángulo de brazo.
Toney no tenía ni idea de cómo defenderse en el suelo, y por primera vez en su carrera profesional fue eliminado antes de que terminase el combate. A los 3 minutos, 19 segundos, Toney ya había soportado suficiente.
El debate ha terminado.
Ningún boxeador puede entrar en las MMA sin pasar un buen tiempo aprendiendo, al menos, una de las disciplinas de lucha. Toney aprendió esta lección de la manera más dura.

